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sábado, 24 de septiembre de 2016

Tres pensamientos del hombre en la idea del hombre de Luis Villoro



Tres pensamientos en la idea del hombre

En este ensayo hablaremos sobre las distintas teorías de cómo se consideró al "hombre" en una imagen originada en el pensamiento histórico tradicional. "Cada hombre es un pequeño mundo, un microcosmos"1 se refiere a que el hombre es en sí un pequeño todo y es capaz de reproducir lo que el deseé.
           Nicolás de Cusa (Cusa, Tréveris, 1401- Todi, Umbría, 11 de agosto de 1464,) primer filósofo renacentista. Él consideraba que el hombre era capaz de obtener lo que él quisiera por sí mismo debido a que este poseía los conocimientos necesarios para lograrlo "El hombre no es parte del todo, el hombre es un todo, ¿porque? porque tiene la potencia de llegar hacer cualquier cosa."2 creando las cosas a manera que estas les beneficiará. También creía que el hombre tenía semejanzas con más cosas incluso hasta con un dios, "Puede ser tan bestial como una fiera, pero también asemejarse a un ángel y ¿por qué no? a un dios."3 Se considera que el hombre es un pequeño mundo que contiene todo, pero esto solo se puede lograr de modo en que el mismo elija hacerlo, todo depende de la manera en que él quiera superarse en sí mismo.
            Juan Luis Vives (2 marzo 1492 Valencia, España-6 mayo 1540) invento la obra titulada la fábula del hombre.
Inventó una parábola donde estas ideas se afirman, en la cual se representaba la vida humana, a modo de una representación teatral; cada persona tenía que atenerse al papel que tenía que le había sido asignado. Ser un buen actor consistía en representar a la perfección del papel sin salirse de él. El hombre no podía superarse el papel que se le daba es el que debería de tener toda su vida. "La fábula es que los dioses admirados del genial comediante, lo llevan a su palco y lo hacen compartir la misma vida divina"4. Esto quiere decir que el genial comediante que apareció en su obra, les fue de gran agrado y se merecía tener una vida divina como los dioses. Otra idea que destaca es que el hombre ya no tiene una escena determinada es visto fundamentalmente con acción que se da así mismo una escénica, esta segunda idea cambia en que el hombre está en este mundo para elegir su ser y transformarse a sí mismo. "El mundo de la posibilidad que puede el hombre realizar con su propio hacer es el mundo de la cultura"5 osea que el hombre con sus costumbres hace la cultura.  Cuando el hombre pierde su centro, está en constante riesgo, a la inseguridad de la libertad. La idea del hombre que acabamos de mostrar nos conduce a otro tema; ya que el hombre es actividad transformadora, elección de posibilidades que proyecta, es entonces trascendencia. Giovanni Pico della Mirándola sigue la traza de Manneti pero lleva sus ideas a una dimensión más profunda. Como conclusión Giovanni Pico, nos habla de que el hombre podía hacer lo que él quisiera, porque no tenía ningún limitante, nos llamó la obra divina de Dios, que hace referencia a que los hombres pueden intentar alcanzar cualquier meta, porque la capacidad se nos dio y la potencialidad para llegar al punto que se proponga, así mismo, hace mención de que la primera meta del hombre debe ser llegar a la perfección, sin cometer errores y con esto da pie a la crítica, puesto que el ser humano se le veía como un ser supremo en la tierra. Si somos un punto medio entre animal y un ser de más allá. Nuestro lado animal sería como nuestros errores y nuestros instintos por cómo reaccionamos ante algunas cosas y un ángel como mencionado sería como nuestra capacidad de procesar pensamientos, remediar esos errores cometidos por el hombre. También tenemos la capacidad de crear una historia única que no se repetirá pero no creo que seamos el corazón del mundo estamos constituidos de naturaleza y otros seres vivos y mucho menos que seamos el corazón de un universo.
Si somos un punto medio entre animal y un ser de más allá. Nuestro lado animal seria como nuestros errores y nuestros instintos por como reaccionamos ante algunas cosas y un ángel como mencionado seria como nuestra capacidad de procesar pensamientos, remediar esos errores cometidos por el hombre. También tenemos la capacidad de crear una historia única que no se repetirá pero no creo que seamos el corazón del mundo estamos constituidos de naturaleza y otros seres vivos y mucho menos que seamos el corazón de un universo.
Bibliografía
VILLORO, Luis, El Pensamiento Moderno, México, colegio nacional, 1992

Pág. 1.2.      
Idem.3.      
Ibid., pág. 25.       
Ibid., pág. 31.     
Ibid., pág. 33.
"LA IDEA DEL HOMBRE"
Nicolaus von Kues o Nicolás de Cusa (Cusa, Tréveris, 1401 - Todi, Umbría, 11 de agosto de 1464). Su nombre primitivo era Nicolaus Krebs o Chrypffs, pero fue conocido por Nicolás de Cusa por la ciudad en que nació, fue filósofo y cura mano derecha del papa en aquel entonces. Nicolás de Cuasa parte de una idea, por la que entiende todo lo creado, incluyendo al hombre, es una imagen de dios todo es manifestación de un único modelo pero no es copia sino un signo de ser supremo. 
A través de cosas materiales nos podemos acercar al ser supremo, pero el ser supremo es inalcanzable, lo conocemos por comparación y diferenciación al separar una cosa de otra se puede saber a ciencia cierta que es cada cosa, por comparación se conoce como conocimiento. Hay que acercarse en lo absoluto desde lo concreto que es visible a través de sus señales. Dios es la síntesis de contrario, de unidad y de multiplicidad a la vez. Por eso dios no es captado por ningún objeto se limita, por eso no es lo otro lo cual expresa otro significado: 
1. Porque dios no se ha esperado del mundo, sino que es aquello que constituye su propio ser.
2. Al anunciar el no otro está anunciado: que la unidad no se encuentra determinada en nada concreto. "Dios es todo en todo, y no es sin embargo, nada en el todo. Se Plantea una imagen de dios en el mundo si es unitario y lo infinito a la vez, el mundo universo, sino que la tierra no es el centro del universo por lo que tampoco existe un punto de referencia todo es relativo y no hay lugar de privilegio en el universo tampoco hay quietud sino que todo está en un movimiento. 
Identificando como aristotélico o escolástico, introdujo la coincidencia opposit en que es dios para superar todas las contradicciones en la realidad. Fue uno de los primeros filósofos en cuestionar el modelo geocéntrico del universo.
Giovanni Pico della Mirándola (Mirándola, Ferrara, 24 de febrero de 1463 - Florencia, 17 de noviembre de 1494), humanista y pensador italiano. 
Llego a ser el prototipo de una juventud lograda y trucada prematuramente, fue autor de un famoso discurso intitulado De la dignidad del hombre. Había sido precedido por la obra de otro humanista, Gianozzo Manetti. Pico della Mirándola sigue la traza de Manetti, pero lleva sus ideas a una dimensión más profunda "no quedaba arquetipo alguno para moldear una nueva criatura, ni había tesoro alguno para dar herencia a un nuevo hijo, ni había en todo el mundo lugar en que asentar a este contemplador del universo. (Hemos adivinado que esta nueva criatura es el hombre). Todos estaban ya ocupados, todos habían sido distribuidos, en la cima, en el medio, en los infinitos lugares."
Lo importante del pensamiento de Pico es que, entre otras cosas, señala pautas que pueden hacer posible la transformación de la vida personal. Hoy se requiere, como en aquella época, un renacer del hombre y sus valores, un humanismo para salvarlo de sus crisis; pero también, como lo ha propuesto nuestro humanista, se requiere de un encuentro personal con lo trascendente. Hoy es preciso recuperar los valores humanos, pero sólo si fincamos nuestra vida en un fundamento absoluto; de lo contrario, los proyectos por organizar un modo de vida que garantice la convivencia pacífica resultarán castillos fincados sobre arena. También hay que tener en cuenta que la época en la que estaba Pico fue entre el Renacimiento y el Humanismo."Te he puesto en el centro del mundo para que desde allí elijas mejor todo lo que está en el mundo, no te he hecho ni celeste ni terreno, ni mortal ni inmortal, para que tú te plasmes y esculpieses a ti mismo en la forma que hubieses elegido, casi cual libre y soberano artífice." Entonces "ser lo que quiera", podría estar en clave de todo el discurso de Pico della Mirándola. 
Juan Luis Vives (Valencia, 6 de marzo de 1492 - Brujas, 6 de mayo de 1540.) Fue un humanista, filósofo y pedagogo. Esta español inventa La fábula del hombre siendo una representación teatral opuesta a la del Gran teatro del mundo, en esta invención aparecen Júpiter y su esposa Juno, durante esta obra surgen más actores representando las distintas partes de la creación y lo exponen actuándolo en el trascurso de esta aparece un mimo que no había sido anunciado en el programa, este lo imitaba todo dese una planta hasta un animal, pero lo más sorprendente para todos los dioses es que imito a Júpiter al rey supremo, posteriormente de su acto los dioses lo llevan con ellos a vivir esa vida magnifica que gozaban. Todo cambio aquí "Ahora el hombre es un personaje al que nadie ha otorgado un papel, lo único que hace es imitar la naturaleza de otras cosas."
 Lo más importante de esta concepción es que el hombre era libre y capaz de transformarse a sí mismo y su alrededor, dejando a un lado la realidad para enfocarse en la posibilidad, y así como el mimo de la historia de Vives rompe lo que estaba ya escrito, así el hombre lo puede hacer e ir más allá de su pensamiento. 
La idea del hombre desde el principio de la historia siempre se ha considerado como un pequeño mundo. "En el principio de la concepción moderna del hombre se encuentra paradójicamente una imagen original en el pensamiento estoico tradicional y conservada en la tradición hermética cada hombre es un pequeño mundo, un microcosmos."
También se considera como algo o alguien que no tiene leyes fijas y que se rige por sí solo, que siempre anda en libre albedrío. El hombre en si es un todo y puede hacer muchas cosas y lograr todo si él se lo propone, el hombre puede cambiar su identidad y elegir lo que él quiera ser ya que no tiene una estricta identidad y un lugar fijo donde estar y tiene libertad ante todo. 
Entonces como conclusión el hombre es el todo, es capaz de transformar su alrededor, y llegar a ser cualquier cosa si así lo desea, porque este es un pequeño mundo, porque este no lo tiene todo pero él tiene la potencia de modificar sin olvidar sus valores. 

5° "M" 
Karla Lizbeth Mercado Gallegos.
Monserrat Alvarado Moreno.
Paola del Rocío Alonzo Cazares.
Alondra Estefanía Flores Rodriguez.

viernes, 23 de septiembre de 2016



LA IDEA DEL HOMBRE
En este texto hablaremos sobre los principales exponentes de la idea del hombre, así como también daremos a conocer sus aportaciones y pensamientos claves.
Nicolás de Cusa:
Podríamos considerar el primero de los filósofos renacentistas, el hombre no es parte del todo, el hombre es un todo. Porqué tiene en el la potencia de llegar hacer cualquier cosa.
Puede ser tan bestial como una fiera, pero también semejarse a un ángel, ¿ y por qué no? A un dios. Pero esta correspondencia solo se realiza porque el hombre puede ser aquello que de algún modo elija, mientras que las demás cosas no pueden ser más que aquello que ya son.
Marsilio Ficino:
Marco con su sello una época. El hombre puede pasar de un orden de ser a otro, por ello no tiene un lugar fijo en el macrocosmos, si no que se enfrenta a él reproduciéndolo.
Giovanni Pico Della Mirandola:
Pico fue autor de un famoso discurso intitulado la dignidad del hombre lleva sus ideas en una dimensión más profunda.
La Oratorio de bominis dignitate empieza con la fábula: El creador ha distribuido todas las cosas, Todo se encuentra en el lugar apropiado.
Luis vives:
El humanista español inventa una parábola donde estas ideas se afirman y se desarrollan. Recordaba en el capítulo anterior el tema común a varios autos sacramentales: El “Gran teatro del mundo”. En él se presentaban la vida humana a modo de una representación teatral: Cada personaje tenía que atenerse al papel que se les había asignado por el autor de la comedia, Dios  en la vida, igual que en la representación, cada hombre debía ocupar el lugar que le estaba fijado; es el lugar, sin pretender rebasarla.
Para concluir terminares diciendo que cada filósofo tenía unos puntos de vista diferentes, aunque de igual manera relacionadas entre sí.


Carmen Soriano 
Andrea Lemus 
Mariana Pinedo
Alejandrea Garcia 
Reyna Alonzo

jueves, 22 de septiembre de 2016

LA IDEA DEL HOMBRE




En este tema de la idea del hombre se basa principalmente en como es el hombre en general y sus pensamientos sobre la vida, para ello dice que que el hombre lo es todo y tiene ideas fenomenales y con esto varios autores se involucran en todo esto como Nicolás de Cusa y Marsilio Ficino que era un pensador neoplatónico que marco con su sello una época y que además fue el traductor del Hermes Trismegisto que de ahí toma la idea del microcosmos, y bien también nos dice frases que hacen pensar que el hombre era muy importante para el mundo, y dice que: el mundo creado por dios, antes de aparecer el hombre, era un mundo pleno, compacto, la naturaleza estaba acabada, nada le faltaba, cada cosa obedecía a su propia naturaleza. 

  Pico della Mirandola dice  que dios puso al hombre como una obra de naturaleza indefinida y lo puso en el corazón del mundo, el pensador Luis vives creo lo que es “Gran teatro del mundo” en donde se representa la vida humana en una representación teatral y que cada personaje tenía que atenerse  al papel que le había sido asignado por el autor de la comedia, y después viene lo de la Fabula del Hombre en donde los dioses observan detenidamente a Jupiter y Juno en donde todos los actores aparecen en escena, representan partes de la creación , en sus multiples niveles de ser y lo actúan.

El hombre se realiza a si mismo, como Dios, creando. No puede menos de hacerlo, pues de lo contrario, no seria el mismo. Sin embargo, en el acto de realizarse a si mismo engendra un mundo nuevo: el mundo de la cultura, sobre puesta a la naturaleza. Con virtus y studium vence a la naturaleza, studium es conocimiento racional de las leyes naturales para poder dominar sus efectos, virtud no tiene el sentido de virtud moral, guarda el significado originario de la palabra latina que, según los contextos, podría traducirse por "capacidad creadora", "esfuerzo", valor y denuedo. Lo que diferencia el mundo material del mundo del espíritu es que este ultimo es producto del trabajo, toda la naturaleza, dice Manetti, fue creada para el hombre como señala el génesis. Es la moldea la usa como la materia prima para formar sus propias obras. El mundo propio del hombre no es la naturaleza. La mano es el simbolo del pioder activo del hombre, el ojo ordena la mano cambiar el mundo que el contempla asi, el conocimiento esta ligado a la practica, y esta carece de sentido si no esta guiada por el conocimiento, el arte es una creación del ámbito humano que no coincide con el espacio natural, la ciencia esta íntimamente ligada a la practica. El ojo contempla primero el mundo para luego ordenar a las manos la obra de arte  así la ciencia el conocimiento teórico precede y ordena su utilización practica.

El fin del hombre, aquello que da un sentido a la vida, no es dejar cuanto antes este valle de dolor para vivir la tardía, el hombre es fundamentalmente un artificio racional, el ideal del hombre griego era del contemplador ocioso, el de renacentista, y el del creador activo. Max Weber vera como signos de la modernidad el desencanto de las creencias tradicionales y la confianza en el uso de la razón. Pues bien, el predominio de ese uso de la racionalidad no hubiera sido posible sin esta actitud que se manifiesta, por primera vez, en el renacimiento. La racionalidad "moderna" supuso esta previa transformación en la figura del mundo, luis vives el humanista español , inventa una parabola donde estas ideas se afirman y desarrollan en el " gran teatro del mundo" en el representaba la vida humana a modo de una representacion teatral, y cada personaje tenia que atenerse al papel que le habia sido asignado por el autor de la comedia. OPINION GRUPAL: para nosotros este tema de la idea del hombre es uno de los mas emocionantes de los que hemos visto pues cada autor tiene una idea sensacional y el que mas nos gusto fue luis vives y su teatro del mundo.Autores:5° L 
PABLO FLORES,
DANIEL PEREIDA,
GENARO DE LA ROSA
IVAN GARCIA
ERICK FLORES

miércoles, 21 de septiembre de 2016

La idea del hombre



Hacia el siglo V a.C. en Grecia,  dos hombres hablan acerca de los dioses que crearon  a todas las criaturas que debían habitar la tierra, y como fueron puestas ahí sin ningún atributo ni cualidad, entre ellas el hombre. Prometeo fue elegido para entregar estos atributos para el beneplácito de Zeus.


Prometeo pidió 
He comprendido finalmente por qué el hombre es la más afortunada de todas las criaturas y la más digna de toda admiración, y cuál es su condición y sitio en el conjunto universal, envidiado por las bestias, los astros y las inteligencias existentes más allá de los confines del mundo [...] ¿Por qué? Porque el hombre es, con todo derecho, el máximo milagro y el animal más perfecto y admirable de cuantos existen.. Ya dios padre, el gran arquitecto, había fabricado este mundo que habitamos y vemos, el más augusto templo divino, según los arcanos reunidos por su sabiduría. Había adornado con inteligencias las regiones supe celestes, había hecho crecer ánimas eternas en los globos etéreos, había poblado con toda clase de animales todas las partes del mundo, incluso las más estériles y poco fértiles. Pero, una vez concluida esta obra, el artífice decidió que debía existir alguien que pudiese examinar racionalmente su sentido, que pudiese amar la pulcritud con que fue hecha y admirar su magnitud. Fue así como, terminada toda su labor –según los testimonios de Moisés y de Timeo–, pensó en crear, por último, al Hombre. En verdad es que para entonces ya no quedaba ningún arquetipo según el cual pudiese modelar su nueva criatura, pues ni siquiera en su tesoro había algo que pudiese donar al nuevo hijo como su herencia propia, ni había ya un subsuelo libre para que esta criatura pudiese asentarse como contempladora del Universo [...] No era propio de su benéfico amor, de la divina liberalidad que adoramos, que fallase aquí su meditación. Fue entonces cuando el máximo artífice, sabiendo que no podía darle a esta criatura algo que fuese suyo propio, decidió que sería algo común, tomado de todas las cosas singulares y propias de las demás. Tomó entonces al hombre, obra suya imaginada como de naturaleza indeterminada, lo puso en medio del mundo, y le dijo: “No te he dado sede, ni figura propia, ni menos algún peculiar don específico, oh Adán, con el fin de que seas tú quien de manera libre escojas, bien por tu voluntad o bien por tu juicio, lo que tendrás y poseerás respecto de tu sede y de lo que harás”. Y agregó: “La naturaleza de las otras criaturas ya ha sido definida según las prescripciones de las nobles leyes que la constriñen. Para ti, en cambio, no habrá coerción irremediable, pues será tu propio arbitrio, que he puesto en tus manos, el que predefinirá lo que serás. Te he puesto en medio del mundo para que desde allí contemples, con comodidad, todo cuanto éste contiene. No te he hecho ni celestial ni terrenal, ni mortal ni inmortal, para que seas tú mismo, como árbitro y honorable escultor y modelador, quien puedas darte la mejor forma que elijas. Podrás entonces degenerar a la condición inferior de bruto, o podrás regenerar en la condición superior que es divina, extraída del juicio de tu ánimo.  

Luis Villoro los  resume diciendo en su ensayo  “ser lo que quiera” y coincido con el autor, el hombre renacentista se atreve a hacer cosas que sus antepasados medievales se atrevieron o ni siquiera intentaron, para el hombre del medievo la resignación tanto espiritual así como su apego a la tierra feudal no les posibilito pensar en una emancipación ni moral, ni corporal. 

El humanista español Luis Vives imagina un banquete ofrecido por la diosa Juno y Júpiter a los dioses, y para deleitarlos después del banquete ofrece una representación teatral  escribe el humanista:


Me parece bien empezar esta disertación mía sobre el hombre con juegos y fábulas, ya que también el hombre es él mismo un juego y una fábula: Cuentan que, después de un magnifico y suculento banquete al que la diosa Juno invito a todos los dioses por su cumpleaños los dioses libres de cuitas y caliente por el néctar habían preguntado a Juno si había preparado algunos juegos que pudieran contemplar después del banquete, para que nadie impidiese que un día tan solemne estuviera pleno de la   alegría de los dioses por todas partes; la diosa, para dar gusto también en esto a los dioses inmortales rogó insistentemente a su hermano y marido Júpiter que, puesto que era omnipotente, hiciera al instante un anfiteatro y presentara unos personajes nuevos a imitación de una representación teatral para que aquel día, que ella quería que resultara gloriosísimo, no pareciera incompleto en nada ante la opinión de los dioses: entonces por orden inmediata del omnipotente Júpiter, que es el único que mueve todas las cosas, apareció este universo mundo, tan grande, tan ornado, tan variado y por todo ello hermoso tal como lo veis; el anfiteatro era así: arriba, casi en los cielos, los foros y asientos de los divinos espectadores; abajo, lo que algunos llaman el medio, estaba colocada la Tierra, es decir la escena para que pudieran aparecer los actores, y naturalmente todos los animales y todas las demás cosas: preparado todo, y después de retirar las mesas del banquete, Mercurio Braubeta anuncia que están ya en escena los actores. 
Gozosos salen los espectadores y a cada uno se le designó un sitio según su dignidad; al frente de la representación, como director, estaba Júpiter Máximo, quien, cuando vio que todos los dioses estaban presentes, dio una señal para instruir a todos sobre todo, y dar órdenes al respecto; y para que nadie hiciera nada que la representación. Todos eran de la misma opinión, que nunca había habido nada más admirable, nada más digno de verse, ni nada más digno de la misma Juno y de aquel cumpleaños que celebraban; no podía estarse quieta la excelsa diosa, esposa del Supremo Dios, sino que exultante y feliz paseándose por entre los asientos de los dioses iba preguntando sin parar a cada uno de ellos, entre otras cosas, a qué actor consideraban el mejor de todos. Los más sabios de los dioses contestaron que nada había más admirable que el hombre, a lo que también asintió con un gesto el mismo padre de los dioses; y cuanto más atentamente contemplaban los gestos, las palabras, y, en fin, todos los actos de aquel personaje, con más y más estupor se quedaban parados: el mismo Júpiter estaba encantado al ver que los demás dioses admiraban y alababan tanto al hombre, su creación; los que estaban sentados al lado de Júpiter, viendo que se complacía tanto con el archimimo humano, comprendieron fácilmente que aquel personaje había sido hecho a partir de él mismo; además, al mirarle con más atención, reconocieron en el hombre un gran parecido con Júpiter, por lo que hasta el más obtuso de los dioses se hubiera podido percatar de que había nacido de Júpiter: el hombre mismo, que está oculto bajo su máscara, dejándose brillar con frecuencia, saltando casi afuera y mostrándose con claridad en muchos momentos, deja bien claro que es divino y de la naturaleza de Júpiter, en posesión de la misma inmortalidad de Júpiter, de su sabiduría, prudencia, memoria, y tan partícipe de sus virtudes que se comprende con facilidad que estos extraordinarios dones se los impartió Júpiter de su propio tesoro y aun de sí mismo; además, como el más grande de los dioses abarca todas las cosas con su virtud y es todas las cosas, así también veían que aquel hombre era Pantomimo de él, pues a veces se transformaba de tal forma que se mostraba con la apariencia de una planta, llevando una vida sin ninguna sensación; después de retirarse un poco, volvía a la escena como etólogo y etópeo («actor satírico y moral»), transformado en mil especies diferentes de animales: podrías identificarlo con un león airado y furioso, con un lobo rapaz y devorador, con un cruel jabalí, con una zorra astuta, con una puerca voluptuosa y sucia, con una tímida liebre, con un perro odioso o con un asno estúpido; después de haber representado esto, se alejaba un poco de la vista y corrido de nuevo el telón, volvía como hombre sabio, justo, sociable, humano, bondadoso, social, frecuentaba con otros las ciudades, alternativamente mandaba u obedecía órdenes, es decir atendía a los intereses públicos y se preocupaba con otros del bien común; era en una palabra un ser completamente civilizado y sociable.
 No esperaban los dioses que fuera a aparecer con más formas, cuando he aquí que se presenta de repente transformado en uno de ellos, por encima de lo que permite la naturaleza humana, todo él de una sapientísima inteligencia; ¡Excelso Júpiter, qué gran espectáculo para aquéllos! primero se quedaron estupefactos al verse metidos también en escena y representados por un actor mímico tan Etico («imitador de costumbres») del que la mayoría afirmaban que era aquel multiforme Proteo hijo del Océano; después, y tras los indescriptibles aplausos que levantó, ya no le dejaban continuar a este extraordinario histrión, sino que pedían a Juno que, dejada su máscara, fuera recibido en los asientos con los demás dioses y que hiciera más de espectador que de actor; ya estaba ella intentando conseguir eso de su marido, cuando al instante sale el hombre con un nuevo papel que representaba al mismo Júpiter Máximo, el mejor de los dioses, imitando con admirable e inenarrables gestos la imagen de su padre, trascendiendo incluso las mismas naturalezas de los dioses menores y penetrando hasta aquella luz inaccesible rodeada de bruma en la que habita Júpiter, Rey de los Reyes y de los dioses; en cuanto los dioses le vieron, al principio, conmovidos y turbados en su espíritu, creyeron que su señor padre había descendido a la escena; pero después, tranquilizada su mente, llevaban sus ojos repetidamente al asiento de Júpiter preguntándose si era él el que estaba sentado allí o convertido en actor se había lanzado a escena dispuesto a representar algo; y al ver que estaba allí, al mismo tiempo que volvían sus ojos hasta el hombre, se volvían una y otra vez a mirar a Júpiter: pues tan sabia y hábilmente representaba éste a Júpiter en su actuación que trarse una máscara más apropiada para el hombre, a no ser que tal vez alguien eche en falta los imposibles. 
En cuanto los dioses vieron al hombre, lo abrazaron como a su propio hermano y juzgaron indigno que en algún momento hubiese salido a escena y hubiese ejercido un arte burlesco e infame, y no podían elogiar suficientemente su parecido con ellos y con su padre; examinaban cada detalle, recorrían con sus ojos los muchos escondrijos del hombre, y se deleitaban con ello más que con la contemplación de todo el espectáculo: Haberle visto una vez no es suficiente, les agradaría detenerlo para siempre; pues había allí una inteligencia capaz de tan buen consejo, de tanta prudencia, sabiduría y razón, una inteligencia tan fecunda que, por sí sola, puede producir increíbles frutos; son invenciones suyas las ciudades, las casas, la utilización de los animales, las hierbas, las piedras y los metales; las denominaciones y nombres de todas las cosas, lo que muchos muy sabios admiraron como el más importante entre los demás descubrimientos; después, lo que no es de menos valor, la reducción a unas pocas letras de aquella inmensa variedad de sonidos de la lengua humana, con las cuales se escribieron y perpetuaron tantas disciplinas entre las que también se encuentra la misma religión, el conocimiento del padre Júpiter y su culto; y el de los restantes dioses hermanos, único rasgo que al no encontrarse en ninguna otra especie de animales más que en ésta, revela el parentesco que tiene con los dioses; hay que añadir que de poco le hubiera servido haber descubierto todo aquello, si no hubiese tenido, como tesoro de todos los bienes, la memoria, para conservar guardadas estas riquezas divinas; de las dos (la religión y la memoria) surge, por así decir, la previsión y conjetura del futuro, la chispa sin duda de aquella divina e inmensa ciencia que percibe todo el futuro como si fuera presente. Los dioses, contemplando estas y otras cosas sin encontrar saciedad, se deleitan en ellas como quienes miran en un espejo su propia imagen durante largo rato sin cansarse; así aquéllos, al verse a sí mismos y a su mismo padre Júpiter tan bien representados en el hombre, les agradaba ver una y otra vez lo que habían visto repetidamente, y haciéndose unos a otros diversas preguntas intentaban conocer de qué modo había representado en la escena a las plantas y a las hierbas, de qué modo a los animales, al hombre, a los dioses y a Júpiter rey de los dioses, y con qué arte y con qué gesto. 
Después de contar todo esto el hombre con gusto y precisión, Júpiter ordenó que de los restos del banquete se le diese ambrosía y néctar; con gusto muchos dioses, abandonando el espectáculo, hicieron una merienda con él; y hasta tal punto se deleitaban con el huésped hermano, o conciudadano más bien, que después de que se rehízo del esfuerzo de aquella representación con los alimentos celestiales, vestido con la toga pretexta roja, como los demás dioses, y coronado, se adelantó en calidad de espectador; muchos dioses se levantaron por él y muchos le cedían el sitio de buena gana; y algunos hasta le tiraban del vestido y detenían su paso para que se quedase con ellos, hasta que Júpiter Supremo hizo una señal a Mercurio, que le guiaba, para que fuera acogido entre los dioses primeros, en la orquesta, quienes lo aceptaron como una gran deferencia; lejos de estos dioses de primerísima fila el sentir fastidio por el hombre, aunque había sido un poco antes actor; recibido por ellos con todos los honores, e invitado entre los primeros asientos, se sentó mezclado entre una multitud de ellos y desde allí contempló la representación que continuó a su ritmo hasta que al llevarse el mismo Apolo la luz, a instancias de Juno (pues los camareros mayores y demás sirvientes, avisados por los cocineros, anunciaban que la cena estaba más que preparada) hizo entrar a la noche; así, encendidos los candelabros, las antorchas, las velas, las candelas, las lámparas de aceite que traían las estrellas, fueron tratados con la misma pompa en el banquete de la cena que en el de la comida; también al hombre lo invitó la misma Juno, y el padre Júpiter dio su anuencia y con su señal tembló todo el Olimpo y tal como había contemplado el espectáculo entre los dioses principales, así entre ellos se reclinó en el banquete, después de ponerse la máscara que se había quitado durante un rato; pues a la misma máscara se le tributaron honores tales que, puesto que se había acomodado tan bien a las necesidades del hombre, se la consideró digna de la mesa de los dioses y de un banquete tan suntuoso, así como de disfrutar, una vez que se le dotó del poder perceptivo de las cosas, la eterna alegría del banquete.






[1] https://prigman.wordpress.com/2011/10/14/platon-y-el-mito-de-prometeo/
[2] Modernidad I  EPUAZ,  1998, 1era ed. Zacatecas, Zac. p 14.
[3] Idem.